Un viernes mas... toda la familia reunida. Ella hizo la "actuación" de su vida. Todo el repertorio al servicio de la mesa. Sonrisas, juegos, caritas, todo, absolutamente todo.
Estabamos tan sorprendidos como encariñados, pero tanto Paula como Yo, vivimos eso a diario. Pero ahí estábamos, en la cocina, intentando consolarla, estaba sobreexitada, lloraba y la abuela la tomó, sin un cuarto de complejo y dijo: "dame, que yo la calmo." en eso Paula me mira y me dice en voz baja: Gordo, mirá, tenés que sacarles".
Es ese el momento en que empiezo a armar la cámara, y tomo el 80-200, solo para que ella no me vea. y empiezo a medir y ajusto el diafragma y ahí las tenía. La abuela estaba totalmente entregada a hacerla sentir protegida y ella estaba totalmente entregada a dejarse proteger. Son esas cosas que son tan obvias y comunes pero no las vemos detenidamente. Son momentos únicos para una fotografía, pero comunes de la vida. Yo prefiero quedarme con un momento único, con éstas expresiones, con este ida y vuelta inmortalizado. Con una abuela y su nieta, haciendo eso que hacen las abuelas y sus nietos.
Ahhh!!! Me olvidaba, hice CLICK...
Los dejo disfrutando de un gran momento.
1 comentario:
No hay mejor forma para describir ese momento que el que elgiste. Me emocionaste!!!. Los quiero mucho!
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