martes, 28 de octubre de 2008

Por miedo... a la cima


Cachi, Salta, República Argentina.
Eramos los 3 de ese viaje, siempre juntos e inseparables, ese día, Ariel, se habia quedado atrás para no apunarse.
Nosotros nos adelantamos y vemos que el sol de las 7 de la mañana choca contra algo que nos hace reflejo. Un punto negro alla al fondo que por orden de no se quien, voltea su cabeza. Vemos que ya son dos puntos de reflejo.
"Que es eso?", pregunta Rober,
"Eso es un perro Rober", contesto.
"Viene para acá!!" agrega Rober.
"que te parece si nos alejamos" le contesto.
Y en cuestión de segundos, ese perro estaba muy cerca, y empezamos a correr barranca arriba, era un cerro, bastante alto, corriamos muy rapido y no mirabamos hacia atrás por miedo a caernos. De pronto se nos acabó el cerro y caemos en que estabamos en lo mas alto de ese cerro y que el miedo, nos hizo escalar muy alto, tan alto que pudimos ver lo que el miedo nos había regalado. Hizo falta un simple Click para guardar ese momento para siempre. Disfutenla.
PD: eso si, el perro debía sufrir de vértigo, porque nunca subió. Se quedó abajo molestando a Ariel!

lunes, 20 de octubre de 2008

Hermanos


Como explicar con palabras lo que uno siente cuando esas miradas se cruzan, lo increible que es ver a esos ojitos que alguna vez estuvieron dentro mio compartir llantos y risas.
No se puede creer el amor incondicional que hay entre hermanos, desde que se ven por primera vez.
La inocencia, la ternura, eso pícaro que tienen los chicos...
Cuando saqué la foto no podía creer como se miraban, con tanta dulzura...
Y si... ovbiamente termine tirada arriba de ellos besandolos sin parar!

YaNi

viernes, 10 de octubre de 2008

1er día


Septiembre 22, 1er día de primavera.
Un primer día especial, muy dificil fue dormir, ese día nos había tenido bastante entretenidos, ella estaba muy agotada, a un nivel que nunca voy a conocer, yo estaba muy cansado, pero los dos estabamos muy felices, y teníamos porqué...
Esa mañana había sido muy movida, gente por acá, gente por allá, puertas que se abrían, sonrisas, ramos de flores, caras de felicidad por todos lados, y nosotros ahí, eramos los mismos 3 de siempre, pero esta vez, con un poquito mas de lo que acostumbrabamos. Porque siempre y desde hacía 9 meses eramos tres, pero aparentábamos dos; y ese día ya no aparentábamos, éramos tres.
La cámara por ahí, tan agotada como nosotros, porque estaba siempre ahí para recibir visitas y hacer lo que sabe.
Empezó a atardecer y necesitabamos un descanso, pero no era un descanso de cama, era un descanso mental y visual. Me asomé a la ventana de la habitación y descubrí esa imagen.
Tomé la cámara. Medí, como siempre. y... CLICK.
El atardecer a través de la habitación fue fantástico. Fué el primer atardecer de mi hija Ludmila, fué el primer atardecer de nosotros 3 juntos. Fué un atardecer diferente, hermoso.

PD: detrás de la cámara estaban ellas dos... durmiendo.

jueves, 9 de octubre de 2008

9 de Julio y Santa Fé


Bocinas. Gente preocupada. Corriendo sin saber por qué.
Obras, ruidos de máquinas.
Los autos casi que te pisan. Y no piden perdón.
Cruzar toda la calle con el semáforo en rojo es una especie de desafío casi imposible de lograr.
Esa sensación de ser un peatón más en la avenida más ancha del mundo ya no la tenía.
Mi andar era distinto, la velocidad era la misma, pero en cada paso que daba veía algo diferente, miraba con ojos de ver. Sintiéndome especial a medida que avanzaba.
Fue ahí cuando de repente vislumbre este hermoso árbol en medio de tanto cemento. Tenía una luz especial, sus flores de un color rosa tan intenso se mezclaban con las que habían caído al piso formando una especie de espejo que lo hacían brillar aún más.
Me quede parada frente a él, observándolo por largo rato, sintiendo esa paz que transmitía a pesar del caos en el que vive. De casualidad tenía la cámara encima. Bueno, de causalidad.
Hacía ese camino todos los días, al volver del trabajo, siempre estuvo ahí y nunca lo había visto. Y si, definitivamente cuando mi andar empezó a alivianarse, mi corazón a ablandarse, mi mente a aquietarse es cuando mi realidad empezó a cambiar. Lo cotidiano y rutinario se había convertido en un descubrir diario, todo era cuestión de verlo con otros lentes.
Ahí es cuando terminé de entender que cuando se anda por la vida con una sonrisa, más y más sonrisas empiezan a aparecer, como un efecto contagio. Y que recién sintiéndome así mis ojos eran capaces de ver algo tan hermoso en medio de tanta incoherencia.
Creo que ese es el gran desafío, hacer de lo cotidiano algo nuevo y sonriente cada día.
Los invito a pasar cuando anden por esas calles, debe estar llenándose de flores por estos días.

Dani :O)

viernes, 3 de octubre de 2008

Javi y su truco del sorbete


Soliamos ir al "templo" las noches en que los buenos planes emigraban, bautizamos así al club de copas frecuentado y prácticamente era nuestro segundo hogar.
De dos era más fácil perdurar en la noche y con suerte terminaríamos conociendo dos bellas señoritas.
No sé si alguna vez les pasó de culpar rachas desfavorables tras el paso del tiempo, pero la verdad, que mi amigo siempre terminaba con alguién y yo imaginando con quién tendría que haber terminado. El problema mayor, qué siempre me pasó por culpa de pensar de más, consistía en no saber como arrancar una conversación, que aunque parezca tarea fácil, no lo es, es la primera impresión y es la que cuenta.
Mi amigo, Javi, no tenía ese problema en lo más mínimo: terminaba su trago, tomaba el sorbete con una mano en cada extremo, retorcía hasta formar un globo resistente en el medio, se acercaba a su presa y con una sonrisa decía: -dale fuerte con el dedo. La chica, simpática, y además ávida de tal desafío, demostraba su actitud con tal golpe y de repente..plaff! partía el sorbete en dos y dejaba escapar su capacidad. -Sabés que significa eso? preguntaba Javi frente al sorbete partido
-Qué significa? retrucaba la dama. Con gesto pícaro y galaneando, mi amigo contestaba: -cinco años de buen sexo. La señorita reía, Javi continuaba la charla y me dejaba una enseñanza que perjudicaría a todos los boliches de Buenos aires por la reposición de sorbetes por uso indebido. En fin, no es solo la historia, es la foto que lo muestra en el momento justo.

Pd.: el de camisa blanca rayada soy yo...Lalo, todavía pensando.

jueves, 2 de octubre de 2008

...ese atardecer.


"Ojalá que nos toque ver el atardecer desde ahí", decíamos desde lejos mientras la camioneta paseaba por otros lados. El guía turístico avisa que vamos hacia ahí, me puse muy contento, Pau también, pero yo sabía que iba a pasar algo que yo quería.
Hace mucho tiempo llevaba la cámara de fotos cuando ibamos por la ruta a ver si pescaba el atardecer, pero siempre salía blanca la foto, no se veia nada.
Pero esto era diferente. si yo hacia las cosas bien, ese momento estaba llegando y yo estaba en el lugar justo y en el momento indicado, y es cuando saco el trípode, ajusto el alto y lo afirmo bien al piso que era bastante irregular, ajusto la sensibilidad de la cámara, calculo diafragma y velocidad y... CLICK.
-"a ver gordo, ¿como quedó?" pregunta Pau.
-"muy blanca" contesto.
Entonces vuelvo a ajustar todo, y empiezo a sentir que no es solo una foto lo que necesitaba, era esa conección que tuve siempre con los colores que el cielo mostraba porque se le ocurría.
Entonces apoyo el ojo en la cámara y veo la foto que quería en números de sensibilidad, velocidad y diafragma, y la vi terminada antes de sacarla y me tomé el tiempo que necesitaba para disparar y sentí que estaba en un lugar único (punta ballena) viviendo mi luna de miel, con la mujer que amo a mi lado, sacando esa foto que tanto deseaba ...y como no va a ser perfecta!! y en ese instante... CLICK. Esa imagen que me ilustró tan claramente mi mente es hoy la imagen que les muestro. Disfrútenla.

Manden!

Gente!! no duden, si tienen una imagen con una historia que valga la pena realmente, en mandarla a marcelographic@hotmail.com. yo la publico, armemos entre todos un espacio que nos ofrezca segundos de historias detrás de la eternidad de una imagen. Borderline.

Sonrisas que valen.


Fue un momento de búsqueda en el cual le pregunte si le molestaba que le saque una foto, y me dijo que se dejaba si le daba 2 pesos y la confianza entre dos desconocidos se dió cuando le dije:- "primero la foto", y el SI no tardó en llegar, ajusté el lente, cerré el diafragma, bajé un poco la velocidad y CLICK.
-"no me gustó", le dije.
-" sacame otra", contestó.
Y a partir de ese momento, fueron 3 clicks mas, pero yo necesitaba una sonrisa, queria felicidad, no por mi, sino por el, y le ofrecí que sonriera para la foto final.
Fue raro, sentí su verguenza y a la vez, sentí que una roca se hacía liquida; y después de insistirle 2 veces mas, largó esa carcajada.
CLICK ...fué un segundo sin pobreza, sin problemas, sin mas y sin menos, fue un momento entre el y yo conectados a través de una camara.
Ya no estaba sacando una foto, estaba haciendo que alguien se olvide de su pobreza, de tal forma, que le di los 2 pesos que le debía y no los quería aceptar, le insistí, los tomó, le di la mano y me fuí.